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4.Efectos y metabolitos de la cocaína y alcohol

Efectos de la cocaìna:
El uso de la cocaína tiene una variedad de efectos adversos en el organismo. Por ejemplo, la cocaína contrae los vasos sanguíneos, dilata las pupilas e incrementa la temperatura corporal, el ritmo cardiaco y la presión arterial. Puede también causar dolor de cabeza y complicaciones gastrointestinales tales como dolor abdominal y náuseas. Ya que la cocaína tiene la tendencia a disminuir el apetito, muchos usuarios habituales pueden sufrir también desnutrición.
Las diferentes maneras de consumo de la cocaína pueden ocasionar diferentes efectos adversos. Por ejemplo, la inhalación regular de la cocaína puede llevar a la pérdida del sentido del olfato, sangrados nasales, problemas para tragar, ronquera y secreción nasal crónica. La ingestión de la cocaína puede causar gangrena intestinal grave debido a la reducción del flujo sanguíneo. Las personas que se inyectan cocaína pueden experimentar reacciones alérgicas fuertes y un mayor riesgo de contraer el VIH y otras enfermedades de transmisión sanguínea. Los episodios de uso repetido de la droga en un periodo de tiempo relativamente corto, aumentando progresivamente la dosis (binges), pueden llevar a un estado creciente de irritabilidad, desasosiego y ansiedad. Los consumidores de cocaína pueden además experimentar sensaciones fuertes de paranoia, un periodo temporal de psicosis paranoica total, en el que el usuario pierde el sentido de la realidad y padece de alucinaciones auditivas.
Independientemente de la forma o la frecuencia del uso, el consumidor de cocaína se expone a tener una emergencia cardiovascular o cerebro vascular aguda, como un ataque al corazón o una apoplejía o ataque cerebro vascular, que pueden resultar en muerte súbita. Las muertes relacionadas con la cocaína son a menudo el resultado de una convulsión o un paro cardiaco seguidos de un paro respiratorio.
La cocaína puede absorberse tras administrarla por diferentes vías: aspiración (esnifado), inhalación (fumando la cocaína base), inyección intravenosa o ingestión



4.1 Cocaína aspirada


Una "raya" de clorhidrato de cocaína contiene entre 10 y 35 mg de la droga, según su pureza. La cocaína aspirada se absorbe muy rápidamente y lleva a máximos plasmáticos a los 15-60 minutos(figura.14). La cocaína también puede administrarse sobre las mucosas oral o genital. La administración oral de 2 mg/kg de cocaína lleva a picos plasmáticos a los 50-90 minutos de la administración y de magnitud similar a los conseguidos por la vía intranasal.



(figura.14)


4.2 Cocaína inhalada. (Esnifada)


Se inhalan los productos de la combustión del hidrocloruro de cocaína o de la cocaína base (crack),(figura.15). La cocaína inhalada pasa inmediatamente a la sangre, como mínimo tan rápido como tras la inyección, porque la mayoría de ella llega a los pulmones en las primeras cuatro aspiraciones del cigarrillo.



(figura.15)


4.3 Cocaína intravenosa.


La concentración máxima de cocaína en la sangre(figura.16) se alcanza 4-6 minutos después de inyectarla, aunque según los autores puede tardar hasta 8 minutos.



(figura.16)


4.4 Cocaína oral.


La concentración máxima de cocaína en la sangre se alcanza unos 60 minutos después de ingerirla.
La cocaína después de ser administrada, (figura.17)se distribuye ampliamente por todo el organismo.



(figura.17)

Metabolismo:
La cocaína es rápidamente metabolizada, generalmente por hidrólisis enzimática para producir benzoilecgonina (BE), ecgonina metil èster y posteriormente ecgonina. En un 1-5% se excreta por la orina sin cambios.
La combinación de alcohol y cocaína supone un riesgo y un aumento de la morbi-mortalidad asociada a la cocaína. En estudios in vitro se ha visto que el etanol inhibe la actividad de la metilesterasa, disminuyendo la hidrólisis a benzoilecgonina. En presencia de etanol, la cocaína es transesterificada por esterazas hepáticas a etilcocaína o cocaetileno y se incrementa la N-demetilación a Norcocaína. Este metabolito –cocaetileno- posee actividad farmacológica y tóxica (fundamentalmente a nivel cardiaco e incluso hepático)

 Toxicidad aguda


Las manifestaciones clínicas más comunes son:


Aparato cardiovascular: palpitaciones, bradicardia o taquicardia, arritmias (fibrilación auricular la más frecuente; taquicardia ventricular y fibrilación ventricular que es la causa más frecuente de muerte súbita por cocaína), hipertensión e infarto de miocardio.

El consumo simultáneo de cocaína y alcohol produce el cocaetileno que es un metabolito activo y de mayor toxicidad cardiaca que la cocaína. Su potencial arritmogénico y de producción de muerte súbita es superior al de la cocaína.


Aparato respiratorio: taquipnea y respiración irregular. El crack fumado es el responsable de la mayoría de las complicaciones agudas que produce la cocaína; tales como el edema agudo de pulmón; el “pulmón de crack” de posible origen isquémico (dolor torácico inespecífico, tos productiva de esputo hemoptoico y a veces hemoptisis franca); exacerbación de cuadros asmáticos; cuadros de neumotórax, neumomediastino y neumopericardio por la realización de maniobras de Valsalva para incrementar los efectos de la cocaína y la parada respiratoria que es excepcional y generalmente tras administración intravenosa.


Aparato digestivo: anorexia, náuseas, vómitos, diarreas y las más graves aunque raras las de origen isquémico (úlceras gastroduodenales con hemorragia y perforación; colitis isquémicas).


Hígado: la cocaína es una toxina hepática específica. Las lesiones hepáticas agudas tóxicas por cocaína son de tipo citolítico.


Metabolismo: hipertermia maligna debida a un desajuste del control dopaminérgico de la temperatura. Aparece hipertermia, rigidez y agitación.


Rabdomiolisis generalmente por administración intravenosa o por crack
Ojo: midriasis, vasoconstricción conjuntival y nistagmus vertical.


Manifestaciones neurológicas: cefalea, ictus cerebral, hemorragia cerebral y convulsiones.


SNC: ansiedad a medida que desaparecen los efectos euforizantes, confusión, irritabilidad, euforia, alucinaciones visuales y táctiles, alteraciones de la percepción, reacciones paranoides y convulsiones tónico-clónicas.
Embarazo, feto y recién nacido: el consumo de cocaína durante el embarazo se asocia a un riesgo elevado de aborto, de muerte fetal intraútero, de abruptio placentae y de prematuridad, con inmadurez fetal. Los niños tienden a nacer con menor peso y con menor perímetro cefálico. Además el síndrome de muerte súbita neonatal es muy elevado (15%). La cocaína atraviesa la placenta y produce efectos nocivos en el feto, especialmente lesiones cerebrales isquémicas, que pueden ser causa de muerte intrauterina o de daño cerebral definitivo en la vida extrauterina. Las malformaciones congénitas son más frecuentes.
La cocaína pasa a la leche materna, aunque sus efectos sobre el lactante no se conocen.


 

Metabolitos de la cocaína:

metabolitos
propiedades
Efectos


benzoilecgonina,






No produce cambios en la presión arterial Vasoconstrictores
Tiende a ser opuesta a la cocaína.
cocaetileno
alcohol-cocaína,


una menor afinidad por los transportadores
de serotonina, siendo más selectivo para la dopamina


 Produce aumento significativo en la presión arterial, se encuentra rápida y principalmente en hígado, pulmón
y riñón. Unos minutos más tarde, este metabolito
es detectado en otros tejidos como el cerebro, el
Corazón o el bazo.


norcocaina
El menor de los metabolitos.transporta mono amina al cerebro
No produce efectos significativos sobre el corazón. aumenta la presión, pero no la frecuencia poca  duración


Ester metílico de ecgonina


 No produce cambios en la presión arterial. Produce vasodilatación cerebral
Tiende a ser opuesta a la cocaína











Efectos del alcohol:


Los efectos del alcohol sobre el cuerpo son muchos y diferentes. El alcohol, específicamente el etanol, es una potente droga psicoactiva con un nivel de efectos secundarios. La proporción y la ocasión -del consumo juegan un papel importante al evaluar  la duración de la intoxicación, por ejemplo, al consumir alcohol después de una gran comida, es menos probable que se produzcan signos visibles de intoxicación que con el estomago vacío. La hidratación también juega un papel, especialmente al determinar la duración de las resacas.

Toxicidad aguda:

Son muchos los efectos del alcohol a medio y largo plazo y actúan sobre múltiples órganos y sistemas.(figura.18)

En el cerebro y sistema nervioso:

  • El consumo de alcohol inhibe gradualmente las funciones cerebrales, afectando en primer lugar a las emociones (cambios súbitos de humor), los procesos de pensamiento y el juicio. Si continúa la ingesta de alcohol, se altera el control motor, produciendo mala pronunciación al hablar, reacciones más lentas y pérdida del equilibrio.
  • Altera la acción de los neurotransmisores, modifica su estructura y función. Esto produce múltiples efectos: disminución de la alerta, retardo de los reflejos, cambios en la visión, pérdida de coordinación muscular, temblores y alucinaciones. Disminuye el autocontrol, afecta a la memoria, la capacidad de concentración y las funciones motoras.
  • La combinación de los anteriores efectos es causa de múltiples accidentes laborales y de circulación, que le cuestan la vida cada año a miles de personas en todo el mundo.
  • El alcohol es responsable del 30-50% de los accidentes con víctimas mortales.
  • El alcohol daña las células cerebrales así como los nervios periféricos, de forma irreversible. 
  • Produce trastornos del sueño.
Las personas alcohólicas se aíslan de su entorno social, suelen padecer crisis en los ámbitos familiar (discusiones, divorcios, abandonos) y laboral (pérdida del empleo), lo que los conduce a la depresión y en algunos casos al suicidio.

En el corazón y aparato circulatorio:

  • Aumenta la actividad cardiaca. (Aunque un consumo muy moderado mejora la circulación, una dosis superior produce daños).
  • En dosis elevadas se eleva la presión sanguínea (hipertensión) y produce daño en el músculo cardíaco por sus efectos tóxicos.
  • Puede provocar miocarditis.
  • Debilita la musculatura cardiaca y por consiguiente, la capacidad para bombear sangre.
  • Produce vaso dilatación periférica, lo que genera enrojecimiento y un aumento de la temperatura superficial de la piel.

En el aparato digestivo: estómago, páncreas, hígado...

Las molestias gástricas son producto de las erosiones en las mucosas resultado del etanol. El ardor estomacal será mayor si se han mezclado diferentes bebidas, ya que la irritación gástrica se deberá a todos los componentes bebidos.
  • Aumenta la producción de ácido gástrico que produce irritación e inflamación en las paredes del estómago por lo tanto, a largo plazo, pueden aparecer úlceras, hemorragias y perforaciones de la pared gástrica.
  • El cáncer de estómago se ha atribuido con el abuso del alcohol. También provoca cáncer de laringe, esófago y páncreas.

En la sangre:

  • cohíbe la producción de glóbulos blancos y rojos.
  • Se produce la anemia megalo blàstica producto de la insuficiencia de glóbulos rojos para transportar oxígeno.

En los sistemas inmunitario y reproductor:


  • La falta de glóbulos blancos origina una falla en el sistema inmunitario, aumentando el riesgo de infecciones bacterianas y virales.
  • Disminuye el lívido y la actividad sexual.
  • Puede causar infertilidad e impotencia así como hipertrofiar las glándulas mamarias en el hombre.
  • Altera las hormonas femeninas en las mujeres por lo que trastorna el ciclo menstrual y produce infertilidad.

En el embarazo y el feto:

  • El abuso del alcohol en el embarazo puede desencadenar el Síndrome alcohólico fetal. Sus síntomas son un retardo del crecimiento, alteración de rasgos cráneo-faciales, malformaciones cardíacas, malformaciones hepáticas, malformaciones renales y malformaciones oculares.


Archivo:Possible long-term effects of ethanol-spanish.png
(figura.18)




 Toxicidad del consumo de Alcohol/Cocaína:
La ingesta simultanea de bebidas de fuerte graduación alcohólica y cocaína provoca la formación de un compuesto denominado cocaetileno o etylencocaína, que incrementa el efecto euforizante de la cocaína, así como los efectos tóxicos a nivel cardiovascular y psíquico. El etanol causa un incremento significativo de la concentración plasmática de cocaína provocando mayores intoxicaciones.

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